domingo, 16 de septiembre de 2012

Todos somos Aquiles alguna vez...

(...) Aquiles rompió en copioso llanto al verlos alejarse; 
se alejó él también de sus compañeros  y fue a sentarse a la orilla del mar; 
clavó sus miradas en el piélago inmenso  y extendió los brazos para invocar a su madre...

La Iliada - Canto I, La peste y la cólera


miércoles, 12 de septiembre de 2012

El cielo y las alas. A propósito de la creación de un Frente en la FHuC



Y es que ayudando a cumplir el sueño del Espanta, 
los pájaros también soñaron.

Liliana Bodoc, Espanta y Pájaros

En el Taller, con los chicos en Seguí, hemos adquirido una buena costumbre este último tiempo. Cada semana, cerramos o abrimos nuestro Taller con un cuento. Es el momento del Taller donde todos nos encontramos siendo uno –en la ronda que formamos para oír -, donde participamos, en una comunión silenciosa, de una misma actividad. Todos estamos, en fin, oyendo las mismas palabras en el mismo momento.
Por eso, cada lectura termina siendo un momento intimo del grupo. Algo de lo que somos cómplices, algo que nos une.
Este viernes cerramos el Taller, luego de dos horas de hermoso trabajo, con un cuento de Liliana Bodoc. Y son palabras de este cuento las que quiero compartir con ustedes.
Espanta y Pájaros, cuenta, con esa hermosa poética de la infancia, la historia del sueño de un Espanta. Ya que, como nos advierte pronto el relato, igual que todos los que estamos vivos, los Espanta sueñan. Y el Espanta, que habitaba en el maizal, detrás de la loma, tenía su propio sueño.
Y el sueño de este Espanta era sencillo, pero parecía imposible para él cumplirlo con sus raíces atadas a la tierra. Durante años había escuchado el ruido que el arroyo, cerca del campo. Más silbado en otoño, más desordenado en primavera. De tanto escuchar aquel sonido, había crecido en él el sueño de verlo.
El Espanta estaba viejo, y la temporada de tormentas se acercaba. Los pájaros del campo, no querían ver morir al Espanta sin su sueño cumplido.
En su preocupación, al gorrión se le ocurrió que podrían sacarlo de la tierra y llevarlo hasta la vera del arroyo. Para que al fin, muriera cumpliendo su sueño. Una lechuza de allí cerca no tardó en exclamar que eso era un disparate. El proyecto del gorrión requería convocar a todos los pájaros del campo. Ya que entre ellos solos no podrían alzar en vuelo el Espanta. Mientras, una alondra guardaba silencio a un costado. Hasta que por fin habló:
-Aunque sea un disparate –dijo la alondra-, te ayudaré a convocar a todos los pájaros del campo. Cruzaremos el cielo de ida y vuelta. Al fin y al cabo, para eso están el cielo y las alas.


Para eso están el cielo y las alas.  Hasta ahora, siguen retumbando en mí esas palabras del gorrión. A esas palabras recurro ahora que trato de pensar en la necesidad de encontrarnos políticamente dentro de la universidad. Jaula, refugio, ribera, mar o cielo, La literatura ha significado siempre en mi vida algo más que un hecho estético.  Hace grietas, hincha y vuelve más amplios los significados del mundo que conocemos y nos da nuevos sentidos. Construye, desde el vacío, sentido, significado, mundo.
Por eso no puedo evitar ir hasta ella para pensar hoy. Hoy, que me pongo aquí a pensar sobre la construcción de un Frente por parte de un grupo de estudiantes.
Pensando desde el lugar en que el cuento como lector me colocó, creo que la mejor manera de comenzar a entender este deseo de construir una nueva forma de hacer política en nuestra Facultad  es tratar de imaginar cuales son nuestras alas y nuestro cielo.
Debemos, como los pájaros, encontrarnos en el sueño compartido. Animarnos al disparate, y la aparentemente imposible tarea de reunir todos los pájaros del campo. Aunque, para ello, debamos atravesar el cielo de ida y de vuelta.
El punto es que, sabiendo que es necesario atravesar el cielo de ida y de vuelta para reunir a todos los pájaros, ¿tendremos la misma convicción que la alondra de que para eso están el cielo y las alas?
Las formas del quehacer político en nuestra Facultad nos ciegan cada día. Nos acortan la mirada sobre el mundo, impulsándonos al habito de elegir representantes de vez en cuando, de hacer un poco de ruido aquí o allá según intereses de agrupaciones que a su vez representan intereses partidarios y que pocas veces nacen desde el estudiantado o en defensa de este. Nos ciegan al compromiso sincero, a la participación real o a la voluntad transformadora. Así, algo ciegos por esta rutina, de aparente democracia universitaria, nos parece imposible reunirnos, encontrarnos y hacer. Más allá de las etiquetas de las agrupaciones (Entendiendo que estas etiquetas son también una trampa para fragmentarnos). Más allá de la casilla de nuestro Centro de Estudiantes. Más allá del Cartel. Más allá de la mesita. ¿Cómo ir más allá? Bueno, se supone que si esto es un discurso político debemos dar una manera de ir más allá. Pero, resulta ser que este no es un discurso hecho, sino la invitación a construir un discurso.
Es la invitación a construir un discurso que evidencia esa necesidad de nuevas formas de hacer política en nuestra Facultad.
Debemos, necesariamente, alargar la mirada lo suficiente como para sentar las bases de una nueva forma de hacer política dentro de nuestra Facultad. O acaso, ¿la Asamblea de Bio no nos señala ese camino? ¿Acaso Pandora no nos muestra cuán necesario es construir caminos de ese tipo? Sentar estas bases implica entendernos también como sujetos políticos. Y comprender esa dimensión es afirmar, como la alondra, que para eso tenemos el cielo y las alas.
El cielo que nuestra juventud, nuestros deseos, nuestras esperanzas, nos brinda. Las alas que como estudiantes poseemos para ello. Ser conscientes de cuanto podemos hacer como Estudiantes. Pertenecemos al pequeño porcentaje de personas que pueden acceder a la Universidad en nuestro país –y en el mundo. Lo cual es injusto, pero está siendo así. Entonces, éticamente es repugnante que como estudiantes nos demos el lujo de no hacer nada más que cursar. Debemos atrevernos a estudiar con todo nuestro cuerpo, con todos nuestros sentidos.

Aquí lo importante no es que vayamos a conformar un Frente entre una agrupación y un conjunto de estudiantes independientes. Lo esencial es que nos vamos a encontrar en los sueños del otro, y necesariamente en el otro. Parecerá tonto pensar la política desde los sueños. Bueno, que así lo parezca. ¿De qué otra forma nos humanizaremos sino es soñando? Soñando con el trabajo mancomunado con instituciones de la ciudad, con Grupos de Trabajo Barrial que generen conocimiento para nuestra Facultad y produzcan un contundente ida y vuelta que conecte la Facultad con la realidad, con actividades de promoción de lectura, con Talleres en la Facultad, con Debates, con Grupos de Estudio, ayudando a Asociaciones Civiles, apoyando y dando lugar a una Cultura de los Estudiantes, creando y produciendo conocimiento, buscando las formas más horizontales de poder. Soñando con debates políticos dentro de la Facultad sobre el afuera tan olvidado.Soñando con una Facultad donde podamos pensarnos en colectivo, donde nadie se caiga porque nadie lo deja caer. Soñando con una Facultad más humana.
Soñando.

domingo, 9 de septiembre de 2012

-Poema 8-

-esto -se le cortaba la voz -esto queda entre nosotros, por supuesto
quiso hacer una afirmación
pero fue una pregunta

tenía una suave barba rubia
en su mentón
era tersa

me bajé del auto
-y cómo no quería pensar en nada-
camino a casa
tan solo
organice las líneas de este escrito
pensando
tan solo
que

algunos saben vivir y esas cosas
mientras
el resto
tan solo
hacemos poesía

jueves, 6 de septiembre de 2012

¡Que raro!



¿Qué pasa si al salir de tu casa te encontrás con un pulpo rosado gigantesco, casi Kraken? Esta pregunta nos plantea un escritor paranaense en un libro que “apunta a ser raro”
Los cuentos nos inquietan. Nos hace siempre pensar en que, al fin y al cabo, la vida no es tan familiar como parecía. Debe ser en gran medida esa capacidad de desfamiliarizan lo cotidiano que tiene la Literatura lo que hace que siempre sus resortes funciones. Es decir, que siempre nos siga inquietando, haciéndonos preguntas, quitándonos el sueño.
Se trata del segundo libro de Kosiak: Sentido Raro.  Sobre su autor, se puede llegar a una unanimidad con el adjetivo Multifacético para definir en parte a este fotógrafo, profesor y escritor. Alguien que con el tiempo se ha ganado la categoría de personaje de la cultura paranaense; y que, tras hacerse en 2010 con el Primer premio de la Categoría Proyectos Literarios del Fondo para las Culturas, las Artes y las Ciencias(por parte de la Secretaría de Cultura de Pná) publicó su segundo libro Sentido Raro.
Construido alrededor de veintiocho cuentos que oscilan entre la microficción, el relato breve y el relato más extenso.Ilustrado genialmente, “todo apunta a que el lector tenga un libro raro en sus manos”. Además la rareza de este libro se refuerza por la edición que Supervisión Libros Únicos hizo.

Consultado por el tema de estas ficciones, Fernando señala: “Tanto este libro como el primero, Soy tu monstruo, son compilaciones de cuentos que había escrito sin una unidad temática. Mientras que el anterior atendía a los monstruos éste busca poner el foco en lo raro, ya sea desde la estructura o desde la temática o los personajes. Por eso cada uno de estos cuentos se acerca a lo raro desde alguna de estos lados: por la forma o por el contenido son raros.”
De esta manera, en el libro conviven cuentos escritos años atrás y otros agregados después cuando lo raro se volvió tema del libro.

El próximo 15 de noviembre presenta su tercer libro Tuit.



Raro (Por Fernando Kosiak)

I
El chorro con gafas me apunta. Tiemblo.

II
El dueño de la imprenta me extiende las resmas. Su remera dice “No a las papeleras”. Pago. Me voy.


para el Suplemento de la Biblioteca Popular del Paraná
Septiembre 2012
La Ilustración pertenece a Mana Kei. 

martes, 4 de septiembre de 2012

Gritos e Islas / Dos poemas Cristina Villanueva

Ceguera
Entrelazar los dedos,
besarse,
hablar del amor
(como si la imagen fuese una sola)
para separarme del mundo.
¿Ignoras todavía que no soy una mujer,
sino muchas mujeres,
en busca de otros tantos hombres?
De Isla e interior (Septiembre de 1967)


Habitación
Estaba abandonado el desnudo de tu piel
en la oscuridad de este refugio que he levantado
sin los muebles familiares,
ni portarretratos.
Un lugar para mirar la noche boca arriba.
Una noche sin orillas,
por sobre los edificios,
en la llanura donde pacen lentas vacas amarillas.
Donde se pueda tender una escalera de telarañas
y llegar hasta los animales blancos de la lluvia
que aguardan con la boca abierta las terrazas.
Esta es mi trinchera de barcos de papel,
donde mis armas son las letras y recortes de figuras
en forma de pájaros.
Y no espero un lugar donde la muerte me encuentre acompañada.
Ni amueblar una casa para los ajenos.
Sólo quiero un rincón donde comer una galleta
y un retablo pequeño, donde quepan dos cuerpos.
De Poemas para el grito (Septiembre de 1967)

Ilustración:
Tristan Tzara
L'Antitête. Le Désespéranto, 1949

de Joan Miró


sábado, 1 de septiembre de 2012

Los Cuerpos de Delegados, Los Cuerpos Colectivos

En el proceso de reforma del Estatuto del Centro de Estudiantes de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad Nacional del Litoral, corre riesgo de ser eliminada la figura del Cuerpo de Delegados de nuestra vida estudiantil universitaria.

¿Qué importancia tiene que exista un Cuerpo de Delegados? ¿Cómo actúa un Delegado dentro de la estructura de un gremio, por ejemplo? ¿Qué sentido político tiene defender la existencia de un Cuerpo de Delegados en nuestra Facultad?

 A comienzos del año pasado, conocí a una Delegada de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER). Maestra jardinera, Araceli se había acercado al Gremio cuando estaba cursando una Licenciatura en Ciencias de la Educación en Parana. Esta maestra de mi pueblo, Seguí, comenzó entonces a introducirse en los debates que hacen a la vida gremial. Debates en los cuales fue tomando posturas.
Le pareció entonces que el espacio gremial puede funcionar como espacio de encuentro, de construcción colectiva de poder. Más aún tratándose de trabajadores de la educación.
Por ello se convirtió en Delegada de su escuela, la Escuela Primaria pública de nuestra localidad. La conocía en ese camino. Desde allí hemos caminado algunos pasos juntos. Encontré en ese caminar un trabajo compartido, y la inquietud de visibilizar debates, problemáticas y desafíos que hacen a la Educación en nuestro pueblo. Ambos tomamos una postura militante ante el gremio, y trabajamos en pos de ello.
Actualmente, hacemos juntos un Taller, y planificamos actividades en camino a la creación de un espacio gremial en nuestro pueblo.
Cuento esto porque creo en la figura del delegado, y este texto tratará de ser un breve inventario de las razones por las que así lo considero.


El delegado, aquella figura gremial...
La tarea del delegado -advierte algún "Manual del delegado" por ahí- es una de las tareas quizás más comprometida, estimulante y exigente. Tres aspectos de una tarea que parecen no corresponder con las funciones que imaginamos un Delegado posee.
Sin embargo, podría decirse sin temor a equivocarnos que el Delegado representa la base de una estructura gremial, y, más aún, de la democracia de esa estructura gremial. En gran medida porque es la representación directa de sus compañeros. Trabaja junto a ellos, vive las mismas vicisitudes que estos y, en fin, es quien está presente día a día. Más importante aún resulta el hecho de que sus compañeros depositen confianza en él para cumplir esta tarea. El delegado, en el Gremio, se vuelve un representante -por tanto, líder-, un promotor, un educador, un protagonista de mediaciones, conflictos y soluciones.
Ser Delegado comprende entonces un compromiso ético para con los demás trabajadores. Implicando así la conciencia que ese grupo tiene en tanto Trabajadores organizados. El Delegado es la figura visible de esta toma de conciencia, y, por ello mismo, se hace ineludible la dimensión política del rol que ocupa.
Entonces, ¿el Delegado es un Militante? Todo depende, creo, de lo que entendamos por Militante. El Delegado es en sí mismo un Militante de los derechos de sus compañeros. Ha asumido ante ellos un compromiso, una convicción con respecto a la tarea que desempeñará. El Delegado así, como un militante gremial, se convierte en un eslabón que fortalece y democratiza la vida gremial. Para ello, los delegados reciben en cada gremio capacitaciones, promueven iniciativas, conforman asambleas y elevan proyectos.
El Delegado no es entonces solo un mediador de conflictos o alguien que acerca los beneficios del Gremio o del Sindicato.

La gente de ATEN  Nequen sostiene en su Modulo de Formación referido a esta figura: "No creemos que los problemas de los trabajadores estatales (y  no estatales) puedan resolverse “delegando” en otros nuestra representación sino generando una organización amplia, participativa y profundamente democrática, protagonizada POR TODOS LOS TRABAJADORES. De ahí que nuestra tarea como delegados se base fundamentalmente en multiplicar la participación de todos y organizarla."

Los cuerpos de delegados en la Universidad:
Mendoza, Año 1969, plena Dictadura de Ongania. El 29 de mayo de ese año, cientos de estudiantes habían sido reprimidos con gasees, en la primer jornada de represión de una violencia hacia los estudiantes que no se detendría. Para febrero del ´71, los estudiantes a nivel nacional manifestaban su repudio al "limitacionismo" en el ingreso a la Universidad. Se puede mencionar que en medio de estos acontecimientos nacionales, en Cordoba el Consejo Académico eliminó examen de ingreso implemento el año anterior. Obteniendo por todo resultado su inmediata intervención.
Los estudiantes comenzaban a pensarse como Movimiento.
La década del '70 estaba comenzando, y los estudiantes comenzaban a politizarse. Entonces, surge el cuerpo de delegados.
Entendemos el contexto de los '70 como una instancia profunda de la vida política universitaria y sumamente complejo. Por ello no recurriríamos a este contexto en este texto de no ser por la relevancia que el Cuerpo de Delegados nacido en Cuyo tuvo en la politización del Movimiento estudiantil.
Un cuerpo de delegados que sería luego modelo para la propia UBA. Y con el surgimiento del Cuerpo de delegados, surgía el amplio debate sobre cómo debía organizarse el Movimiento estudiantil. Los estudiantes, a través del cuerpo de delegados opinaban y eso hizo posible el debate.

Conclusiones y preguntas
En realidad podríamos a hablar mucho sobre la figura del Delegado. Sin embargo lo que nos convoca aquí es el debate que se ha generado -¿se ha generado o ha sido solo una discusión a puertas cerradas?- en torno a nuestro Estatuto. Los Cuerpos de Delegados, como hemos observado, cumplen una función imprescindible para la democratización de nuestra Universidad. Pero no es ese el único o más importante motivo por el cual debamos defenderlos. Los delegados asumen una dimensión politica dentro de la Universidad. Porque queremos ser actores políticos de nuestra Universidad, ¿no?
Al fin y al cabo la discusión sigue siendo si queremos un Centro de Estudiantes politizado en el que poder debatir, proyectar, discutir y ver cómo nos organizaremos como Movimiento Estudiantil o si queremos que siga siendo el sitio donde preguntar dónde queda el Departamento de Letras.
Personalmente, provengo de la Militancia gremial y creo sinceramente que la estructura gremial, con sus defectos y desaciertos, nos da una ejemplar lección de democracia y horizontalidad. Es esa estructura la que me permite a mí estudiante actuar dentro del gremio, formar parte de su vida y la que permite que junto a la Delegada en la Escuela Pública de mi pueblo podamos construir espacios gremiales que fortalezcan la democracia de nuestro pueblo y la Escuela Pública. La existencia de una Secretaria Gremial en nuestra Facultad nos debería permitir pensar estas cuestiones, y abrir debate en torno a ellas.
Como estudiantes debemos preguntarnos hacia donde vamos. Y para ello aquí les digo de donde vengo. Y del lugar del que vengo, el Delegado es la figura mas horizontal que conozco.